Vida familiar

Mujeres, estén sujetas a sus maridos, como conviene en el Señor.

Maridos, amen a sus mujeres y no sean ásperos con ellas.

Hijos, sean obedientes a sus padres en todo, porque esto es agradable al Señor.

Padres, no exasperen a sus hijos, para que no se desalienten.

Siervos, obedezcan en todo a sus amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor. Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibirán la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien sirven. Porque el que procede con injusticia sufrirá las consecuencias del mal que ha cometido, y eso, sin acepción de personas.

Amos, traten con justicia y equidad a sus siervos, sabiendo que ustedes también tienen un Señor en el cielo.

Pablo

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